
Cuando se toma un tren de alta velocidad en Europa, se viaja a 300 o 320 km/h y se considera rápido. En Shanghái, los pasajeros del Maglev suben a bordo para un trayecto diario donde el tren alcanza 431 km/h en servicio comercial. Es China la que tiene este récord, y la diferencia con el resto del mundo no es pequeña.
Maglev de Shanghái: lo que significa viajar a 431 km/h a diario
El Maglev de Shanghái conecta el aeropuerto internacional de Pudong con el centro de la ciudad. El tren no circula sobre rieles convencionales: levita por encima de la vía gracias a la sustentación magnética, lo que elimina la fricción mecánica entre el tren y la infraestructura.
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En la práctica, se habla de un trayecto de apenas unos minutos para una distancia que el taxi cubre en media hora. La velocidad máxima alcanzada en explotación comercial, 431 km/h, lo convierte en el tren más rápido del mundo accesible al público.
Este récord no es una cifra obtenida durante una prueba en una vía cerrada. Es la velocidad real mostrada en las cabinas, con pasajeros a bordo, en un servicio regular. Para saber todo sobre el tren más rápido del mundo, es necesario distinguir este rendimiento comercial de los récords de pruebas, donde las condiciones son muy diferentes.
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Récord de pruebas en riel: Francia y Japón en la carrera
El récord de velocidad en servicio comercial pertenece a China, pero los récords de pruebas cuentan otra historia. Francia ha dejado su huella en el ámbito ferroviario con el TGV, cuyo tren alcanzó 574,8 km/h durante una prueba en la línea de alta velocidad Este europea en 2007. Este rendimiento sigue siendo el récord absoluto de velocidad en riel convencional (rueda-riel).
Japón, por su parte, trabaja en una tecnología Maglev diferente a la del Maglev de Shanghái. El proyecto Chūō Shinkansen busca una velocidad comercial de 500 km/h entre Tokio (Shinagawa) y Nagoya, luego Osaka. Las pruebas japonesas ya han superado este umbral en la vía de pruebas de Yamanashi.
Dos filosofías técnicas distintas
La tecnología rueda-riel, la del TGV francés, del ICE alemán o del Shinkansen clásico, se basa en un contacto físico entre la rueda y el riel. Ha sido llevada a sus límites durante las pruebas francesas, pero la fricción impone un techo físico difícil de superar.
La sustentación magnética elimina este contacto. El tren flota, literalmente, por encima de la vía. El Maglev de Shanghái utiliza un sistema electromagnético (EMS), mientras que el Maglev japonés se basa en un sistema electrodinámico (EDS) con imanes superconductores. Las opiniones varían sobre cuál de estos dos enfoques ofrece el mejor potencial a largo plazo.
- Rueda-riel (TGV, Shinkansen clásico, ICE): tecnología madura, red mundial extensa, velocidad comercial limitada alrededor de 350 km/h
- Maglev EMS (Shanghái): en operación desde hace más de veinte años, velocidad comercial de 431 km/h, pero red limitada a una sola línea
- Maglev EDS (Chūō Shinkansen, Japón): diseñado para 500 km/h en servicio comercial, aún no abierto al público
Velocidad comercial real: la clasificación de los países en explotación
Más allá de los récords, lo que importa para un viajero es la velocidad a la que realmente se desplaza. China también domina en este terreno. Su red ferroviaria de alta velocidad es la más extensa del mundo, con líneas donde los trenes circulan habitualmente a 350 km/h.
La red china de alta velocidad es la más amplia del planeta. Las conexiones entre Pekín, Shanghái, Cantón o Wuhan son aseguradas por trenes que mantienen velocidades comerciales entre las más altas del mundo en riel convencional.
¿Dónde se sitúan Francia y Japón?
El TGV francés opera en servicio comercial a una velocidad máxima de aproximadamente 320 km/h en las líneas más recientes. El Shinkansen japonés alcanza niveles comparables. Estos dos países han sido pioneros en la alta velocidad ferroviaria, pero China ha superado a sus predecesores en velocidad y volumen de red.
España, Alemania e Italia también operan líneas de alta velocidad, con velocidades comerciales que oscilan entre 250 y 300 km/h según las líneas y los operadores.

Trenes del futuro: quién podría superar el récord chino
El Chūō Shinkansen japonés es el candidato más serio para destronar al Maglev de Shanghái. Su velocidad comercial prevista de 500 km/h superaría con creces los 431 km/h actuales. Sin embargo, el proyecto ha acumulado retrasos, especialmente debido a dificultades en la perforación de túneles en los Alpes japoneses.
China no se queda inactiva. Varios prototipos de Maglev de nueva generación están en desarrollo, con velocidades objetivo aún más ambiciosas. La competencia entre China y Japón estructura el futuro del transporte ferroviario de muy alta velocidad.
- Japón (Chūō Shinkansen): objetivo 500 km/h en comercial, conexión Tokio-Nagoya-Osaka
- China: prototipos Maglev de nueva generación en fase de prueba, velocidades anunciadas por encima de 600 km/h
- Europa: sin proyecto Maglev, pero la SNCF desarrolla el TGV M, centrado en la eficiencia energética y la capacidad en lugar de en la velocidad pura
El enfoque europeo diverge notablemente. El TGV M, próximo tren de alta velocidad de la SNCF, no busca un nuevo récord de velocidad. Su objetivo se centra en la reducción del consumo de energía y el aumento del número de asientos. Francia ha decidido no seguir persiguiendo los km/h.
El récord del tren más rápido del mundo en servicio comercial pertenece a China con el Maglev de Shanghái y sus 431 km/h. Japón podría recuperar la delantera si el Chūō Shinkansen entra en operación como se prevé. Mientras tanto, es en suelo chino donde se viaja más rápido, cada día, con pasajeros a bordo.